Su gira lleva el nombre de su último trabajo discográfico realizado en el 2010 “Praise & Blame” (Alavanza y culpa) y por cierto ha demostrado una vez más que los años no han pasado por su voz, que sigue igual de potente y melodiosa como antes.
Una de sus actuaciones tuvo lugar en el Club de Tennis de Puente Romano de Marbella, un sitio que es habitual para los conciertos en el verano de la Costa del Sol.
El público que se dio cita en este concierto abarcaba todas las edades, predominando los de habla inglesa, con un público total de más de dos mil personas, para un espectáculo donde las entradas oscilaron entre los 90 y los 200 euros.
El concierto que dio comienzo en una oscuridad absoluta dio paso luego a los tonos rojizos para la aparición del cantante en escena. Sonidos rockeros hicieron vibrar al público que recibía asía a un Tom Jones enfundado en un traje negro.
Fueron dos horas de concierto donde el artista recorrió sus cincuenta años de carrera entonando veinte temas de su fructífera discografía, compuesta por más de treinta álbumes grabados.
Temas como “Strange Things” hicieron que el público se contagiara y comenzara a bailar.
Le siguieron clásicos como “Ill Never Fall in Love Again”, “Dixie Land”, “Chills and Fever” y el vibrante y recordado tema “Sex Bomb”.
Uno de los momentos más alto de la noche tuvo lugar con la interpretación de varios clásicos que dieron comienzo con el tema “Delilah”, que hizo emocionar y aclamar el artista.






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